viernes, 14 de mayo de 2010

Escudo de Granada


Tras ser conquistada la jienense ciudad  de Alcalá en 1341 por Alfonso XI de Castilla, es cuando la fortaleza de las Dos Pupilas adquiere su verdadera importancia. Su ubicación geográfica lo configuran una estratégica posición sobre la amenazante frontera con los reinos castellanos, su directa visión hacia la vega granadina le darían el sobrenombre de “Escudo de Granada”. A los pies de la pétrea mole transcurre el camino real que conduce a la capital nazarí, para la  total vigilancia de este camino la fortaleza se apoya en cinco atalayas de vigilancia situados en grandes promontorios colindantes al castillo, estas son la Torre de la Solana, la de Tózar, la de Mingoandrés y la de la Gallina, de esta apenas quedan restos.


La fortaleza la componen dos recintos amurallados, uno para la población y otro en la cima para la alcazaba propiamente dicho. Tras haber pasado las últimas viviendas del pueblo, el Posito del Pan da la bienvenida a la primera cerca de muralla la cual protegía a la villa cuando esta se ubicaba aquí. Un total de diez torres dispone el recinto, cuatro de planta cuadrada y seis semicirculares, de las cuales destaca una de grandes dimensiones, almenada que se sitúa sobre la puerta de herradura  que daba entrada a la villa.



Estas junto a la muralla están fabricadas en mampostería de piedra, la orografía del terreno hace que la muralla se adapte a esta incluso en tramos la propia roca hace la función de defensa. Un poco más arriba, en la zona más llana, se sitúa la Parroquia. de la Encarnación, posiblemente sobre lo que fuera la mezquita del lugar, más conocida como Santuario del Cristo del Paño; imagen pictórica de mucha devoción en la provincia. Seguimos ascendiendo hasta tras cruzar un requiebro situarnos en la cima del cerro donde se sitúa la alcazaba, en este segundo recinto de similar construcción al primero encontramos trece torres aunque de la principal solo se conserva una planta, junto a esta aparece el aljibe. De monumentalidad es la muralla, situada sobre la escarpe haciendo el bastión en inexpugnable. Es desde aquí cuando se comprende de manera definitiva los distintos nombres que adquiere la fortaleza, por un lado observamos majestuosa la Sierra Nevada con la ciudad de Granada a sus pies mientras a nuestras espaldas en la lejanía se divisa la silueta de la fortaleza alcalaina de la Mota. El estado ruinoso del castillo, aunque no es malo, además del abandono y el tiempo se debe a dos hechos que la han destruido parcialmente, el haber sido cementerio de la población durante muchos años y el bombardeo  que sufrió durante la guerra civil española.


Desde que es conquistada Alcalá en 1341 y sobre todo durante la guerra de Granada muchos fueron los intentos de los castellanos por dominar este lugar aunque eran duramente defendidos por los musulmanes como lo fue en la matanza de Malalmuerzo. La conquista definitiva llegaría tras un asedio que la fortaleza resistió durante dos noches y un día según cuenta Hernando del Pulgar. En este asedio tuvo un papel destacado el uso de la artillería, la cual destrozaba las defensas haciendo que sus moradores tuvieran que repararlas durante la noche. En otra crónica se atribuye la rendición de la fortaleza tras un disparo por parte de una lombarda sobre los depósitos de pólvora del castillo. La población de Moclín acabaría capitulando el 26 de Julio de 1486